lunes, 11 de junio de 2012

CARTA A LA MUERTE

Muy sra mía,
me pongo en contacto con usted con el único propósito de poner en su conocimiento algunos datos que, a mi parecer, podrían serle de gran interés.
Tal vez me haye equivocada creyendo esta afirmación como cierta, si bien, debo confesar que su opinión me resulta completamente indiferente. En ese aspecto creo que funcionamos igual.
Y supongo que al menos habré despertado su curiosidad ante la evidencia de la información que aún no le he proporcionado. Pues bien, le desvelo tal humano misterio:

Me hago llamar Salomé, aunque aquellos que me acompañan conocen de sobra que ése es tan sólo el pseudónimo de mi alma.
Habito en este inhóspito lugar llamado Tierra desde hace 34 años y un pico, y como tantos otros de mis congéneres, he sufrido de sus artimañas en demasiadas ocasiones, sin esperarlo, ni necesitarlo y sin justificación alguna y es por estos motivos precisamente que me atrevo a dedicarle estas lineas.

Quisiera saber quien le otrogó la potestad y quien consideró que en usted se concentraba la responsabilidad suficiente y necesaria para controlar las vidas de éstos nosotros, que somos unos ínfimos seres de la naturaleza llamados humanos. ¿Quién decidió que mi destino o el do otros tantos estuviera en sus manos?¿Con qué derecho se permite jugar con nuestras vidas y sesgarlas a su antojo, sin justicia, sin opción a réplica o incluso sin avisar?

Toda una vida preguntándonos y mortificando nuestras mentes porque ya desde el inicio de nuestra experiencia vital, allá cuando un  cordón deja de alimentarnos, y el oxígeno penetra con un llanto que anuncia el fin de la calma uterina, percibimos la desgracia de vernos avocados a caer en su regazo, inevitablemente, despertando la angustia del "carpe diem" sin saber si éste será nuestro último segundo, o si por el contrario una larga y azarosa trayectoria nos está esperando antes de que a usted se le antoje mirarnos de frente, y sonriendo cínicamente mientras afila su guadaña, nos frene en seco y nos corte el hilo de la existencia.....¿Quién le otorgó semejante misión?¿Acaso no llora en su soledad haber sido elegida para una labor tan cruel? Arrancando esperanzas de cuajo, haciéndose la loca cuando realmente la necesitamos, burlándose de quienes se esfuerzan por esquivarla y dictando sentencias aleatoriamente y sin ningún escrúpulo....

Permítame usted la expresión, ES USTED UNA HIJA DE PUTA!!! juega con ventaja y se ríe descaradamente de estos infelices e ignorantes del porvenir que somos.
Quiero hacerle saber también otra cosa: no le tengo miedo, le he visto la cara de cerca demasiadas veces y su felicidad es una quimera.
El paso del tiempo no me acerca a usted, sólo me aporta experiencia a mi vida. Envejecer no me supone perder belleza, sino ganar en gestos vividos. Enfermar no me lleva a dejarme caer en sus brazos, sino a reforzarme en la lucha. Y sus latigazos propinados al llevarse a los cercanos, a los amigos y a la familia, sólo me hacen sentirme fuerte ante usted.

Así que quisiera que le quedara muy claro mi sentir. Acérquese cuando quiera, le ofreceré un cigarro y hasta me le fumaré con usted, porque ya le he dicho que no le temo, no me impresiona su capucha oscura y lo que es más, me atrevo a sentir lástima por usted, por su poco criterio, por su eterna condena de oscuridad y porque jamás, repito JAMÁS, podrá decir lo que yo y otros muchos podremos: YO VIVÍ. Viví mucho, viví poco, viví sosegado o angustiado, viví dominando o dominado, viví a mi antojo o al antojo de los demás.....pero VIVÍ, conocí los amaneceres, las lágrimas, las tertulias y las pasiones, los colores y aromas, el frío y la arena, viví despacio, viví deprisa, viví de mil formas, guerreando, descansando y riendo, VIVÍ muchas vidas y una más, ésta en donde me atrevo a decirle: ¡¡JÓDASE, señora mía, a  pesar de su pegajosa presencia, mañana para mi, será un nuevo día!!

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